Un legado que trasciende el tiempo
La Universidad de Huelva (UHU) ha inaugurado las jornadas tituladas ‘Zenobia Camprubí y el Lyceum Club Femenino: memoria y proyección’, un evento que se llevó a cabo los días 20 y 21 de octubre en la Facultad de Humanidades. Esta iniciativa busca no solo recordar, sino también celebrar el impacto cultural e intelectual que Zenobia Camprubí y otras mujeres del Lyceum Club Femenino tuvieron durante la Edad de Plata.
Organizadas por la Cátedra Juan Ramón Jiménez, bajo la coordinación de las profesoras Rosa García Gutiérrez y Encarnación Lemus López, estas jornadas conmemoran el centenario del Lyceum Club Femenino. La actividad cuenta con el apoyo de diversas instituciones, incluyendo la Unidad de Igualdad y Atención a la Diversidad de la UHU, así como entidades culturales locales.
Durante la apertura del evento, María Reyes Sánchez, vicerrectora de Transferencia y Desarrollo Territorial, subrayó cómo este tipo de encuentros permiten promover una conversación necesaria sobre el papel histórico de las mujeres en nuestra sociedad. «Hoy estamos aquí para recordar hechos pasados cuyo impacto sigue siendo relevante», afirmó.
Rosa García, directora de la Cátedra Juan Ramón Jiménez, enfatizó en su discurso la importancia de visibilizar las contribuciones históricas de estas mujeres. «Es fundamental restituir su relevancia en nuestra memoria colectiva», comentó. Por su parte, Encarnación Lemus López destacó que es crucial mantener un reconocimiento continuo hacia aquellas figuras femeninas que formaron parte integral del movimiento cultural español.
Carmen Hernández Pinzón, sobrina nieta del Nobel Juan Ramón Jiménez, también participó en las jornadas. Ella reivindicó a Zenobia Camprubí como una figura independiente cuya labor va más allá de su relación con Jiménez. «Zenobia fue una mujer con entidad propia», expresó mientras recordaba su participación activa en el Lyceum tanto en Madrid como en otras ciudades como La Habana y Buenos Aires.
Rocío Carrasco, directora de la Cátedra Clara Campoamor, definió al Lyceum como un espacio donde se cultivó la resistencia y sororidad entre sus integrantes. Gracia Baquero, diputada provincial de Cultura, resaltó cómo estas pioneras abrieron caminos en una sociedad restrictiva gracias a su valentía e ingenio.
El alcalde de Moguer y presidente del Consorcio Fundación Juan Ramón Jiménez y Zenobia, Gustavo Cuéllar, cerró el acto agradeciendo a la universidad por mantener viva esta memoria colectiva. Calificó al colectivo femenino como «una piedra angular» en defensa no solo de los derechos culturales sino también sociales.



