Un camino de fe y devoción
Este jueves, Huelva se ha llenado de color y alegría al dar inicio a su esperada peregrinación hacia la Blanca Paloma. Con cerca de 6.000 peregrinos a pie y aproximadamente 1.000 a caballo, la ciudad se ha volcado en esta tradición que une a generaciones en un mismo propósito: rendir homenaje a la Virgen del Rocío.
La jornada comenzó con la tradicional Misa de Romeros, celebrada por la Hermandad del Rocío de Huelva, que reunió a una multitud de fieles en la iglesia de Nuestra Señora del Rocío. Este acto religioso no solo fue un momento espiritual, sino también una celebración comunitaria donde los onubenses mostraron su entrega y devoción.
A las 9:00 horas, el Hermano Mayor, Juan José Gómez, montado a caballo, pronunció los tradicionales “vivas”, marcando así el inicio oficial del camino hacia las marismas almonteñas. La comitiva avanzó por las calles onubenses, donde los cantes y vítores resonaban entre los asistentes que se congregaron para despedir a sus peregrinos.
Uno de los momentos más destacados tuvo lugar en la Plaza del Punto, donde se erige un monumento en honor a la Virgen del Rocío. Allí, los peregrinos fueron recibidos por el Coro Joven de la hermandad, que deleitó a todos con sus voces mientras el Simpecado continuaba su trayecto.
No faltaron las ofrendas florales durante este emotivo recorrido. En uno de los puntos clave del trayecto, Alejandro Martínez, periodista de Teleonuba, realizó una significativa ofrenda floral al Simpecado en representación del Grupo Azahara. Este gesto simboliza no solo el apoyo mediático sino también el compromiso con las tradiciones locales.
Antes de abandonar Huelva, la Hermandad hizo una parada especial en el estadio del Recreativo de Huelva. Allí, su presidente Adrián Fernández entregó flores al Simpecado mientras expresaba sus deseos para que el equipo logre ascender en la próxima temporada. Este encuentro entre deporte y tradición resalta cómo ambas pasiones están entrelazadas en el corazón onubense.



