Intervención urgente en Bonares
En una acción coordinada que ha captado la atención de los amantes de los animales y la comunidad local, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), junto con la Guardería del Parque Natural de Doñana y el Ayuntamiento de Bonares, han llevado a cabo la retirada de nueve caballos que se encontraban sueltos y sin control en una zona rural del municipio. Esta intervención se inició a principios del mes de diciembre, tras ser detectados por agentes medioambientales.
La presencia descontrolada de estos équidos representaba un grave riesgo tanto para su propia integridad como para la seguridad vial. Según informaron las autoridades, los caballos estaban en libertad en un área abierta, lo que podría haber ocasionado accidentes o daños a terceros. La situación exigía una respuesta rápida y efectiva para evitar cualquier eventualidad.
Ante esta problemática, los agentes solicitaron el apoyo del Seprona, estableciendo un dispositivo conjunto destinado a garantizar el bienestar animal y la seguridad pública. Tras realizar las comprobaciones pertinentes, se procedió a la aprehensión de los nueve caballos, quienes se encontraban en situación irregular. Las autoridades confirmaron que no podían acreditarse su correcta identificación ni las condiciones necesarias para asegurar su bienestar.
Los caballos fueron trasladados a instalaciones adecuadas donde quedaron bajo custodia hasta que se determine su futuro. Este procedimiento es parte del compromiso continuo de las autoridades con el bienestar animal y el cumplimiento normativo vigente.
Aprovechando esta intervención, la Guardia Civil ha hecho un llamado a todos los propietarios de équidos recordando sus obligaciones legales respecto a la identificación, custodia y cuidado adecuado de sus animales. La normativa vigente establece claras responsabilidades que deben ser cumplidas para evitar situaciones similares en el futuro.
Este operativo no solo resalta la importancia del trabajo conjunto entre diferentes entidades para proteger tanto a los animales como a las personas, sino también subraya una necesidad urgente: educar sobre las responsabilidades asociadas al cuidado animal. La comunidad debe estar alerta ante situaciones que puedan poner en peligro tanto a seres vivos como al entorno.



